Una a una las palpitaciones se aceleran

Es como un nudo que se estruja más y más

El pecho ya no lo contiene

Anhela, grita se desespera eufórico

No puede más

Impávido

Ante el remolino que lo corroe

Incitando a su soberanía,

Miedo extenuante

Mártir de sus pensamientos cercenados

En lo efímero de aquella supuesta  armonía

Una revolución se desata ante el estallido

Devastador

Llega la caída incesante y languidecente

Ya con la presión apacible

Me encuentro entre luces de colores y miradas que desvanecen

Jugando a la vida no creer ni saber ni querer

Con corazones de lata y cabezas de vacio absoluto

Como esperando una prescripción

De caducidad

Yo me quedo al fin en libertad de esta flagelación rutinaria

Y me entrego a esta

Expulsión de gravedad, emersión explosional

De pie ante una psicodélica opulencia de certeza

Dócil ante tu encanto

Me deshago de este mal inicuo

Me suelto a volar

Con olor a campo

Desconocido

En lo espeso de una selva

De verde penetrar

Va despertando  en mi un  fulgor

Tirano y rebelde

Insometible